jueves, 19 de noviembre de 2009

Camino de Servidumbre

La tesis central de von Hayek es que todas las formas de colectivismo y cualquier movimiento que busque "justicia social", llevará en principio a socavar la legalidad de una sociedad y en consecuencia a una tiranía. Argumenta que en una economía planificada no puede ser ni el pueblo ni sus representantes (el parlamento) los que lleven a cabo la planificación, localización y distribución tanto de recursos como de bienes producidos, sino que esa tarea recae sobre un grupo pequeño de "planificadores", (técnicos o economistas) grupo que, bienintencionado o no, será incapaz de obtener y procesar toda la información necesaria para llevar a cabo la tarea como se espera o en forma eficiente.

Publicado por primera vez por Rouledge Press en marzo de 1944 en el Reino Unido, y en septiembre del mismo año por la Universidad de Chicago en EEUU. En abril de 1945 Reader's Digest publicó una versión ligeramente abreviada del libro, que llegó a alcanzar una difusión de 600.000 lectores. Alrededor de 1950 se publicó en Look Magazine una versión ilustrada, posteriormente convertida en folleto por General Motors. Es la versión que recogen estas imágenes.



Una de sus referencias en la obra son los sistemas soviético y el nacional socialista alemán. En esos años Orwell publicaba Rebelión en la granja y su visionario 1984. También hay que incluir El cero y el infinito, obra de Arthur Koestler, publicada en 1940. En su contenido aparece crítica a los ideales comunistas que el régimen stalinista imponía en la Unión Soviética en esos mismos momentos. No hay mención de nombres ni lugares, y el máximo responsable permanece sin identificar, como una permanente amenaza oculta, que tan sólo recibe el nombre de Camarada uno. Periodista que vivió la Guerra Civil española, narrada en su obra Un testamento español al igual que Orwell y su Homenaje a Cataluña.


La Batalla por la Economía 1 Siglo XX (2ª Parte)


Desde ahí se trató de poner freno a la libertad del mercado, el Estado capitalista intervenía y regulaba el mercado. Keynes había triunfado. Galbaith sería uno de sus defensores. Llegando a indicar que el modelo de intervención estatal generado por la situación bélica "fue una ocasión inmejorable para demostrar las tesis del keynesianismo". Hayek en Camino de servidumbre se obstinaría en defender la libertad del mercado frente al intervencionismo del Estado y la planificación central. En la conferencia Bretton Woods se constituirían el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.




El final de la  II Guerra Mundial y la conferencia de Postdam marcaron el camino de la postguerra. Pronto empezarían a sentarse las bases del Estado de Bienestar en parte de los países aliados del occidente capitalista. Tras el telón de acero las ideas del socialismo científico de la URSS se extendían más allá de sus fronteras.

 

Los laboristas en Inglaterra, buscaban un sistema político justo, asegurar la continuidad de ese sistema justo y de la planificación y el control después de la guerra. Churchill, influenciado por las ideas de Hayek, Camino de servidumbre, se oponía a la planificación y el control. Las elecciones en Inglaterra darían la victoria a un gobierno socialista. El partido laborista llegaba al poder, los votantes no confiaban en Churchill para "ganar la paz", en palabras de algún analista. El poema de William Blake La nueva Jerusalem, se convirtió en el himno del partido laborista. La propiedad privada dejó de ser algo sagrado; los capitalistas fueron obligados a vender sus negocios. Establecieron un sistema de economía mixta en la cual las industrias nacionalizadas coexistían con las empresas privadas. Desde ese momento las industrias ahora estatales, como las minas de carbón, los ferrocarriles y las acerías, ya no enriquecerían a empresarios y accionistas, sino que servirían al bien común. Los derechos sindicales, la seguridad social, el pleno empleo, fueron algunas consecuencias de ese proceso de "reconstrucción" de la economía desde sus cimientos. El Estado de Bienestar garantizaba la protección gratuita desde el útero a la tumba. Nadie, rico o pobre, tenía porque preocuparse por la pobreza, la ignorancia, el desempleo, la la enfermedad, la salud o la vejez.

Al finalizar la guerra, Rusia era un coloso militar e industrial. El socialismo científico parecía estar en alza. Un tercio de la humanidad adoptaba el socialismo. El mundo estaba dividido, había estallado la guerra fría. Hayek consideraba que los ideales socialistas y el dirigismo económico atentaban contra la libertad, por ello convocó una reunión de economistas en 1947. Asistieron treinta y seis personas que formaban un grupo de intelectuales, la mayoría economistas junto algunos periodistas, a la reunión celebrada en el Hotel du Parc en la villa de Mont Pelerin, cerca de la ciudad de Montreux, Suiza, para discutir la situación y el posible destino del liberalismo tanto a nivel teórico como en la práctica. Entre los que se encontraba Milton Friedman. Defendían que una de las condiciones necesarias para la extensión de la democracia era la libertad de mercado.



La guerra había dejado a Alemania en ruinas. Las tiendas vacías. Los rusos habían ocupado Alemania oriental. En los sectores de ocupación norteamericana e inglesa, la inflación había devaluado la moneda. Ludwig Erhart era partidario del liberalismo, y estaba convencido de que las regulaciones de los aliados complicaban más la situación. El control sobre salarios y precios había congelado la economía llevando a la creación del mercado negro. Los cigarrillos americanos eran la moneda de cambio y el coñac quedaba para las grandes transacciones. Erhart tomó la decisión de dejar de ejercer el control sobre los precios. Esa medida acabó con el mercado negro, y así se originó según el guión el milagro económico alemán. Era la nueva economía social de mercado alemana, que en pocos años superó a la inglesa, más dirigida. La mayor parte de los estados prefería planificar sus economías. La guerra fría tendría su referente en el dividido Berlín de la postguerra. En Noviembre de 2009 se están celebrando los actos conmemorativos del veinte aniversario de la caída del muro y quizá del triunfo del modelo occidental de mercado.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Batalla por la Economía Mundial 1 / Siglo XX /

Aquí se revisa una parte de la evolución de la economía occidental a lo largo del pasado siglo.  Trata de ser el recuento de los hechos que han conducido al nacimiento de la nueva economía mundial. Es cierto que hubo muchos posicionamientos en relación a la globalización económica. A partir del 11 de Septiembre de 2001, surgieron serias dudas sobre el futuro de un mundo globalizado incapaz de hacer frente a una depresión mundial y son serias dudas para salir de una crisis. Junto a ello aparece un nuevo modelo de terrorismo, también globalizado y quizá como una más de las externalidades generadas por el nuevo orden. ¿El saldo será positivo o negativo?

La idea central de los guionistas parte de una batalla tal vez real, entre el liberalismo del mercado y la autoridad del Estado, "una batalla librada a lo largo de un siglo, para determinar, quién debe hacerse cargo de los puestos de mando: los gobiernos, o los mercados. La historia de un combate intelectual entorno a qué sistema económico sería más beneficioso para la humanidad. La historia de una épica lucha por la implantación de estas ideas en todas las naciones del mundo". La revolución económica capitalista que se produjo en el final del siglo XX acabó por dar el papel protagonista a la economía de mercado. El sistema capitalista acabó por transformase en el único posible en gran parte del mundo. Nueva economía mundial. Revolución ideológica.

1. La batalla ideológica



Un caballero inglés y un exiliado austriaco, dos de los economistas más relevantes del pasado siglo, estuvieron destinados a la vigilancia antiaérea en el tejado del King´s College. Eran los primeros años de la segunda guerra mundial; 1940-1941. Amigos personales pero rivales intelectuales. Y ese es el eje sobre el que gira la historia narrada en el guión. La influencia que aún ejerce su batalla ideológica sobre nuestra vida y nuestra sociedad.

John Maynard Keynes, caballero inglés, con amplia participación directa en la organización de la economía de guerra para los gobiernos aliados. Friederick von Hayek es el exiliado austriaco defensor de la no intervención por parte del Estado, como amenaza para la libertad. Merece la pena analizar, entre otras perspectivas, de qué manera la obra económica de Keynes o de Hayek se vio influída por su propia vida. A principios del siglo XX ambos habían sido testigos de la primera globalización de la economía y de su ocaso, iniciado en agosto de 1914.  Comenzaba la I Guerra Mundial, que acabaría con un continente entero. Hayek la vivió como artillero en el frente de los Alpes. Al final vivió la derrota e "hizo voto de trabajar por un mundo mejor". Socialismo y comunismo, prometían alcanzar un mundo mejor, destrozando el capitalismo en base a las teorías de Karl Marx. Comercio y propiedad privada quedaron prohibidos.


Esta parte le corresponde a John Maynard Keynes, miembro del círculo de intelectuales, vinculado al poder político y con una importante posición económica. Las reparaciones de guerra a Alemania constituyeron el punto de partida de su obra Las consecuencias económicas de la paz. Hayek quedó infliído por el liberalismo de Ludwig Von Mises (1881-1973). Vaticinó que la nueva economía soviética nunca funcionaría por el control del Estado sobre los salarios y los precios. En la URSS el marxismo trató de adaptarse a la realidad a través de las ideas de Lenin. La planificación central de Stalin puso el funcionamiento de la economía en manos de los ideales del partido comunista soviético.



Alemania y Austria lidiaban con las consecuencias económicas de la paz.  El desenlace final de la Iª Guerra Mundial tendría una continuación en la Alemania de postguerra. Una barra de pan costaba miles de millones de marcos, la gente iba a comprar con una carretilla llena de billetes. El dinero era más barato que el papel pintado. La hiperinflación y el auge del nacional socialismo parecen unirse y dar la razón a las ideas de Hayek. El auge económico de los Estado Unidos tuvo su reflejo en los negocios derivados de la especulación sobre acciones de compañías en la bolsa de Wall Street. La gran depresión no tardó en aparecer fruto de la crisis del 29. Las peores previsiones de Keynes se hacían realidad aunque no tardaría en generar una posición teórica innovadora años más tarde, recogida en su  Teoría general sobre el interés la ocupación y el dinero (1936). La era del New Deal impulsado por Roossevelt en los Estados Unidos fue un adelanto de esas ideas.




viernes, 6 de noviembre de 2009

Trabajo de Investigación. Normas generales

El documento original en formato .pdf debe consultarse desde la plataforma digital de la asignatura. Aquí ponemos una copia orientativa



Normas para la realización del Trabajo de Investigación en Economía de la Educación

RUBIO MAYORAL, Juan Luís; TRIGUEROS GORDILLO, Guadalupe



Objetivos

Este documento contiene las normas unificadas para la presentación formal del trabajo de investigación desarrollado por los estudiantes de la asignatura Economía de la Educación para el formato digital. Se entiende que deben adaptarse a las posibilidades reales. Si se decide presentarlo en manuscrito estas normas sólo serán de aplicación parcial. En esta presentación adoptamos la estructura y el formato que ha aplicarse al documento final. En primer lugar ha de hacerse constar en un máximo de diez líneas, los objetivos que se persiguen en la elaboración del trabajo. Para ello han de adoptarse en lo formal las pautas que a continuación presentamos.

Resumen / Abstract

A continuación de los objetivos del trabajo, ha de incluirse una síntesis con las ideas centrales del trabajo y las posibles conclusiones a las que se ha llegado. No debe sobrepasar las veinte líneas, y en su contenido han de procurar incluir de manera sintética la selección del contenido esencial de cada apartado, ordenándolo de manera coherente a la estructura seguida en el trabajo. El formato de letra en el apartado «Objetivos» y «Resumen» será tipo Garamond, 10 puntos, interlineado sencillo. Tal como figura en este documento. A continuación se incluirá el texto del trabajo.


En lo formal, el comienzo de cada párrafo no llevará sangría, se iniciará en el margen izquierdo y el texto irá en letra Garamond de 12 puntos e interlineado sencillo.

Características

El trabajo tendrá una extensión máxima de 10 páginas, incluidas las referencias documentales, bibliográficas y digitales, sólo de aquellas que se hayan empleado para realizar el trabajo. En el texto se pueden incluir notas a pie de página para completar la información o para referir citas bibliográficas. Cualquier parte del texto que sea literal a alguna fuente original ha de ir entrecomillada y con la referencia oportuna. Para ello se adoptará la referencia entre paréntesis con el apellido del autor, el año de publicación del trabajo y la página o páginas (Weber, 2006, 145). Se da por supuesto que la referencia completa ha de incorporarse al apartado documental.

Entre las características que más desvirtúan el valor de un trabajo, se encuentra la ausencia de revisión ortográfica junto la elaboración apresurada y circunstancial para cumplir con la tarea marcada en el programa de la asignatura. Esto puede llevar a incluir copia literal, en muchas ocasiones sin revisión alguna, lo que de suceder supondría la no valoración del trabajo y el consiguiente perjuicio para los componentes del grupo.

Gráficas

Podrán incluirse en el texto las gráficas que se considere oportunas, hasta un máximo de cinco, siempre que estas tengan relación con el objetivo del trabajo. En el caso de necesitar un número mayor de ellas, se abrirá un Anexo, siempre que sea obligada su inclusión, al margen del trabajo formal. Cada una de ellas deberá llevar una referencia donde conste la Fuente de la que ha sido extraída, o si se trata de una elaboración particular a partir de datos recopilados a propósito. En todo caso es aconsejable incluir siempre la fuente de la información. El formato en el que han de incorporarse al texto será .jpg y deberá acompañarse una copia digital de cada una de ellas por separado, adjunta al trabajo en formato Word, que deberá a acompañar a la copia impresa. El archivo digital puede remitirse a la dirección: econeduc0910@gmail.com

Normas generales

1. Texto en formato Word. Tamaño A4.
2. Tipo de letra: Garamond. Tamaño del tipo: 12 puntos para el texto y 10 para las notas.
3. Márgenes del documento: Superior 3,5 cm. Izquierdo 3 cm. Derecho 3 cm. Inferior 3,5 cm
4. Notas: A pie de página, generalmente referidas a citas bibliográficas, procurando introducir las aclaraciones que precisen mayor extensión en el texto del capítulo. En el texto (Apellido, Año, pagina/s)
5. Interlineado: Sencillo
6. El título debe ir en negrita, centrado (Garamond, 14 puntos). Debajo del título, - dos espacios- el nombre de las personas que han realizado el trabajo, por orden alfabético. Los dos apellidos en mayúscula, el nombre en minúscula, (Garamond 12 puntos, normal) todo ello justificado a la derecha.
7. Si existen epígrafes, se situará el título justificado a la izquierda y en negrita (Garamond, 12 puntos)
8. Citas textuales: si la extensión de la cita es menor de tres renglones, se debe incorporar en el texto entrecomillada; si la cita supera los tres renglones, deberá ir en párrafo aparte, entrecomillado, con un tipo menor de letra (11 puntos) y un margen 1 cm. mayor desde la izquierda.
9. Se utilizará cursiva en los nombres de libros, folletos o revistas. Los títulos de artículos o capítulos de libros irán entre comillas.
10. Citas bibliográficas. Ejemplos.

Libros de un solo autor:

NASH, M., Mujer y movimiento obrero en España, 1931-1939, Barcelona, Fontamara, 1981, p. 144

Libros de dos o tres autores: se citan los nombres de todos.

Libros de más de tres autores:

VV.AA., La II República española. El primer bienio, Madrid, siglo XXI, 1987.

Capítulos de libros:

ARÓSTEGUI, J., “Largo Caballero, ministro de Trabajo” en VV.AA., La II República española. El primer bienio, Madrid, siglo XXI, 1987, p. 61.

Artículos de revista:

JULIÁ, S., “Fracaso de una insurrección y derrota de una huelga: los hechos de octubre en Madrid”, Estudios de Historia Social (Madrid), nº 31, 1984, pp. 37-47.

Documentos de archivo: se pondrá entre paréntesis, junto a las siglas del archivo, la primera vez que se cite el nombre completo del archivo. Después, sólo las siglas.

AGMS (Archivo General Militar de Segovia), Sección Primera, legajo E-736, Expediente militar de Juan Hernández Saravia.

Repetición de citas: Autor, primeras palabras del título del libro, puntos suspensivos, Op. Cit., y páginas de la cita:

NASH, M., Mujer…, Op. Cit. p. 144.

Fuentes digitales HTML:

Deben remitir sólo a información que no es posible consultar en otro formato diferente a HTML. No se incluirán documentos en .pdf pertenecientes a revistas, libros, u otro tipo de documento. Tampoco obras originales, escaneadas o digitalizadas.

Publicación

Los trabajos podrán consultarse en la plataforma digital de la asignatura.

Actividades sobre "El mercado y la globalización"


-->
El Mercado y la Globalización
(Estructura)

El Mercado
El mercado a primera vista (1-4)
El mercado perfecto de la teoría (5-8)
El mercado imperfecto de la realidad (9-13)
El mercado no es la libertad (14-20)
Aspectos sociales del mercado (21-24)
El mercado y el interés público (25-27)
Evolución del mercado(28-31)
La Globalización
Una red mundial (1-6)
Muy antigua y muy moderna (7-13)
Otro mundo es posible (14-18)
Otro mundo es seguro (19-23)

Esta es la estructura de la obra. Consta de dos partes bien diferenciadas. La primera dedicada a exponer las bases teóricas del mercado –perfecto- contrastadas con la realidad. La segunda, destinada a explicar el modelo contemporáneo de mercado global.

Actividades:

1. Seleccione los conceptos económicos básicos  más importante que aparecen incluidos en cada epígrafe de la obra. Acompañe el concepto de una breve síntesis de su contenido. (Para su realización puede ser útil la lista de términos que figura en el original de la obra, págs. 113-121).
2. Ideas centrales en el contenido de la obra. 2.1. Establezca las relaciones básicas que mantienen entre ellas. 
3. Describa y valore la realidad del mercado con las alternativas propuestas en el libro.
4. Características de la educación como bien económico. 4.1. Describa el funcionamiento real de la educación como bien en una economía de libre mercado. 4.1. Defina las características básicas de la educación en la economía globalizada. 4.3. Consecuencias de las crisis económicas para los sistemas educativos. 

Complementarias:

Comentario sobre la relación el contenido de los clips A/V y las imágenes de Sequeiros, vinculadas a la obra.

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿Qué es la Economía de la Educación?

 En la página de inicio de la Asociación de Economía de la Eduación (AEDE), figura la siguiente respuesta:

La Economía de la Educación es una rama de la ciencia económica. Tal y como la concebimos hoy en día, ésta disciplina nació con el discurso pronunciado por el profesor Theodore Schultz en la reunión anual de la American Economic Association en el año 1960. En esta conferencia, el Profesor acuña el término "Capital Humano" para referirse a la idea de que todas las actividades que favorecen la productividad del individuo pueden ser analizadas como una forma de inversión. En esta línea, las obras de los profesores Gary Becker y Jacob Mincer sentaron las bases de la Teoría del Capital Humano, una de las corrientes de pensamiento más extendidas en la disciplina. Pero la Economía de la Educación va más allá del enfoque de ésta Teoría, y se ha desarrollado tratando de encontrar soluciones a problemas concretos de la sociedad (como la igualdad de oportunidades ante la educación) o de los propios gestores de los recursos educativos (como la planificación y gestión educativa).

    Algunos de los temas más relevanes que se estudian en la Economía de la Educación son:
    • Financiación y equidad
    • Gestión y planificación educativa
    • Producción educativa y eficiencia
    • Formación y mercado de trabajo
    • Educación, crecimiento económico y desarrollo
    • Evaluación de los sistemas educativos

    martes, 27 de octubre de 2009

    Tasa Neta de Escolaridad (TNE) / Tasa Bruta de Escolaridad (TBE)

    Las tasas de escolarización relacionan dos parámetros; estudiantes y población. Para hallar la relación entre ambos se utiliza el resultado -porcentual- del cociente entre población escolarizada (niveles y/o edades) y la población por grupo de edad. En las estadísticas internacionales se emplean tasas brutas –en el caso de la UNESCO- y tasas netas –OCDE- en relación con la información disponible sobre la edad de los estudiantes. Las tasas brutas de escolarización se calculan sobre la edad teórica para la que se diseña cada curso y nivel educativo.








    A) Tasa bruta de escolarización, en una edad determinada, a la que identificamos como x, es igual, al número de estudiantes que cursan estudios para esa edad teórica x, dividido entre el total de la población con edad real x

    Tasa Bruta de Escolarización (TBE) =  [Nº de Alumnos matriculados en curso o nivel diseñado para edad teórica  X / Total de población con edad real X] x 100
    De este modo, en el caso de que tratemos de determinar la tasa bruta de escolarización a los 16 años, tendremos que hallar el cociente entre el número de estudiantes que se encuentran cursando un nivel de enseñanza cuya edad “teórica” de realización sea de 16 años, y el total de la  población de 16 años “reales”. Veamos un ejemplo concreto. En el sistema educativo desarrollado a partir de la L.G.E. de 1970, calcular la tasa bruta de escolarización para la población con edad de 16 años, supondría, dividir el número de estudiantes matriculados en 2º de BUP (Bachillerato) y/o en 2º de FP-I (Formación Profesional), entre la población de 16 años. En el curso 1990-91 se estima que en España cursaban 2º de BUP un total de 420.252 estudiantes, y 213.005 realizaban 2º de FP-I. El Censo de Población, estimaba que en 1991 había en España 672.794 personas de 16 años. La Tasa Bruta de Escolarización a esa edad se situaba en 94,38% 




    B) Tasa Neta de Escolarización a la edad x es el cociente entre los estudiantes con edad real x matriculados o siguiendo algún tipo de estudios y el total de la población de esa edad.

    Tasa Neta de Escolarización (TNE) = [Nº de Alumnos de edad real  X -matriculados- / Total de población de edad real X] x 100 
    La TNE es definida como «la relación entre el alumnado de una edad, o grupo de edad que cursa la enseñanza considerada, respecto al total de población de la misma edad o grupo de edad». La TNE permite conocer el total de población de edad x que está cursando algún tipo de estudios. Esta tasa puede servir como primera referencia para conocer el nivel real de población escolarizada por edad o grupo de edad. Desde esta información de partida  se puede proceder a calcular las tasas netas de escolarización a nivel desagregado. Para ello también se toma como referencia la población por grupo de edad, tal como podemos apreciar en los siguientes ejemplos 

    Para la enseñanza superior es habitual calcular las tasas netas de escolarización por tramos de edad. En este caso: [alumnos con edad real de 18 a 23 años matriculados en enseñanza superior / total de población con edad real de 18 a 23 años] x 100.  También es posible un cálculo más preciso –desagregado- de las tasas netas. Tan sólo tenemos que precisar el numerador, determinando los alumnos que con edad real x están matriculados en el curso diseñado para esa misma edad 
    Si retomamos el ejemplo inicial, en el curso 1990-91 sabemos que la Tasa Neta de Escolarización a los 16 años en España, era del 73%. Lo que nos indica, que sólo 73 de cada 100 habitantes de 16 años estaban escolarizados en esa fecha, aunque desconocemos con precisión en que tipo de estudios.  De otra parte, sabemos que la Tasa Bruta de Escolarización que indica el porcentaje de alumnos matriculados en los niveles teóricos correspondientes a 16 años (2º de BUP + 2º de FP-I) en relación al total de la población de 16 años, era del 94,38%. Es normal que la tasa bruta, supere a la tasa neta, generalmente debido a los alumnos que repiten curso o que se incorporan a la enseñanza a edades distintas y generalmente superiores a las que marca el diseño teórico del sistema de enseñanza; de hecho, en el ejemplo utilizado, los alumnos de 2º de BUP + 2º de FP-I, se encuentran en el tramo de edad comprendido entre los 16 y 18 años de edad. Las tasas de escolarización en cualquiera de los niveles y grupos de edad, no deben superar el 100%. En muchas ocasiones, cuando esto ocurre, se debe al empleo de fuente estadísticas diferentes para los estudiantes (numerador) y para la población (denominador). Así, en el caso que el primer dato esté sobreestimado, y el segundo infravalorado, las tasas superan el 100%.
    Actividades: Ver guión de prácticas.

    miércoles, 21 de octubre de 2009

    Estructura del sistema educativo

    Estructura del Sistema Educativo (LOU)



    N.B. Asignar edades teóricas

    martes, 13 de octubre de 2009

    Producto Interior Bruto per cápita o Renta per cápita

    La renta per cápita o PIB per cápita es la relación que hay entre el PIB (Producto Interior Bruto) de un país y su número de habitantes. Para calcularlo hay que dividir el PIB de un país entre su población.

    Producto Interior Bruto (PIB) o Renta Nacional

    El Producto Interior Bruto (PIB) es una de las medidas de la riqueza de un país, que  también se conoce como Renta Nacional.  Sólo se mide la actividad económica realizada dentro del país sin descontar los consumos de capital que formarían parte del Producto Interior Neto. Normalmente se utiliza la siguiente fórmula para calcular el Producto Interior Bruto:
    PIB=C+I+G+ X-M
    Dónde C es el Consumo, I la inversión, G el gasto publico, X las exportaciones y M las importaciones.

    PNB USA (1910-1989)

    PNB real de Estados Unidos (1910-1989)


    Fuente: National Income and Product Acconts of the 4.S. (U.S. Department of Commerce) y Economic Report of the President, 1992.

    Como un conjunto de imágenes bien seleccionadas junto a una banda sonora acorde, pueden servir como ilustración de los ciclos económicos. Los porcentajes en el crecimiento / decrecimiento deben ser comprobados y ha de constar la referencia al índice empleado como fuente.



    Las cifras finales de referencia, lo son en relación a la evolución del valor del dólar tomando como base 1925. Uno de ese año, equivale a mil trescientos siete de 2008.

    Producto Nacional Bruto (PNB)

    EL PNB real mide la producción efectiva de bienes y servicios por parte de los habitantes de un país. Se halla sumando el valor monetario de la producción y ajustándolo para tener en cuenta las variaciones de precio que se hayan producido de un año a otro. (IPC, Inflación, Valor actualizado)

    Índice de Desarrollo Humano (IDH)

    El Índice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es un indicador compuesto que mide los avances promedio de un país en función de tres dimensiones básicas: 1) vida promedio medida según la esperanza de vida al nacer; 2) educación medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en enseñanza primaria, secundaria y terciaria; y 3) nivel de vida digno medido por el PIB (producto interior bruto) per cápita

    Otro mundo es seguro

    OTRO MUNDO ES SEGURO

    19. Ahora llevamos tiempo viviendo una evolución impulsada, sobre todo, por un hecho determinante: el acelerado progreso expansivo de la técnica. Estos adelantos plantean problemas que ningún Estado-nación es ya capaz de resolver por sí solo y crean redes de comunicación que intensifican la interdependencia a la vez que abren nuevas perspectivas. La coordinación mundial encomendada en su día a las Naciones Unidas y demás organismos internacionales resulta hoy anticuada e insuficiente. Cada vez se percibe más la necesidad de una autoridad supranacional con jurisdicción planetaria y capacidad ejecutiva si se quieren realizar tareas comunes como la ayuda al Tercer Mundo, la defensa del medio ambiente hoy destruido impunemente, la lucha contra plagas mundiales o contra el terrorismo y el narcotráfico, entre otras tareas de alto interés común.

    20. La necesidad es tan obvia que ya hace tiempo las organizaciones internacionales vienen dando pasos en esa dirección, creando instituciones en áreas concretas para dirigir eficazmente una acción colectiva. Desgraciadamente, la actitud de los actores económicos más fuertes, que quieren las manos libres en los mercados, se resiste a renunciar a cuotas de soberanía en aras de una solidaridad ventajosa para todos. El ejemplo de Estados Unidos es clamoroso, con su negativa a suscribir numerosos acuerdos internacionales a pesar de la conveniencia general. Dos últimas decisiones son llamativas: el ya mencionado rechazo por parte de Bush de los acuerdos de Kioto y el Tratado de Armas Biológicas para limitar el uso de esta terrible amenaza, que Washington se negó a firmar en junio de 2001, pero que le apetece negociar desde que el ántrax apareció en Estados Unidos. Y, ejemplo decisivo por su alcance general, Washington ha torpedeado constantemente el avanzado intento de crear un Tribunal Penal Internacional, que genocidios y otros delitos de nuestro tiempo hacen imprescindible. En suma, Estados Unidos se atiene exclusivamente a sus propios intereses, encastillado en su indiscutible superioridad militar, y realiza las acciones de fuerza o económicas que le convienen. De hecho, sus actitudes condicionan las grandes líneas de las relaciones internacionales.

    21. Evidentemente, esa situación es algo muy distinto de la Autoridad mundial que reclaman los acontecimientos y bajo la cual todos los países serían miembros con iguales derechos. Sin duda, algunos tendrían más peso que otros, pero la hegemonía de una sola potencia sobre todos los demás, supeditados a ella, es algo radicalmente distinto y se parece más a un imperio con colonias o provincias que a una asamblea para el interés común. No es difícil pensar qué situación preferirían los habitantes del planeta, quienes probablemente verán el estado actual de los hechos como una lamentable desviación de la ruta histórica orientada hacia una autoridad supranacional. Y el hecho es que, en el momento de concluir este trabajo, tal desviación aparece decisivamente reforzada y consumada por un acto criminal de tal naturaleza y envergadura que ha provocado reacciones inesperables, muchas de ellas al margen del orden jurídico internacional que lentamente se había conseguido elaborar: me refiero al salvaje atentado contra las dos torres gemelas de Nueva York por un grupo de terroristas fanáticos. La importancia del bárbaro asalto, su coste en vidas humanas, en pérdidas materiales y hasta su alcance simbólico hacen comprensible la intensidad de las reacciones, pero el obligado uso de la razón que debe guiar las decisiones de un gobierno obliga a pensar muchas cosas: que la captura de un delincuente tiene cauces internacionales establecidos; que si el terrorismo se eleva a problema internacional algún papel corresponde a los organismos mundiales y, para no prolongar la lista, que produce vergüenza humana leer en la prensa las palabras del Secretario de Defensa estadounidense justificando las bombas de fragmentación como medio de luchar contra el terrorismo: «Queremos matar talibanes, así de sencillo».

    22. Pese a ello, el histerismo de la prepotencia herida ha sido secundado de un modo inmediato por la gran mayoría de los gobernantes occidentales e incluso, con más o menos reservas y en contra de la opinión de sus propios pueblos, por dirigentes musulmanes, todos ellos ofreciendo tropas, armas y otros servicios. El allanamiento a la explosiva reacción estadounidense consagra ahora, con tintes incluso emotivos, la hegemonía internacional que Washington venía imponiendo de hecho. Para resumir la situación en pocas palabras, cabe decir que el Derecho Internacional Público aparece reducido a un Artículo Único: los conflictos se resolverán como disponga Estados Unidos.

    23. Ése es el marco internacional en que se han celebrado los dos Foros mencionados al principio de esta obra: el de Nueva York con su lema «Liderazgo en Tiempos Difíciles», bien revelador de incertidumbres, y el opuesto de Porto Alegre, que afirma más esperanzado que «Otro mundo es posible», aunque la inapelable hegemonía económica estadounidense no es nada propicia por ahora.

    ¿Puede cerrarse con alguna perspectiva esta exposición de los hechos? Descartada la necia teoría del fin de la Historia, la vida sigue. El futuro resultará, por una parte, de la política de los «neoyorquinos» para reforzar su privilegiado dominio económico de la globalización y también, en el lado opuesto, de los esfuerzos de los «alegrenses» para mitigar la injusticia y conseguir un mundo que sea para todos. Pero, además, hay grandes masas humanas que, aun marginadas, evolucionan y, sobre todo, existen factores que ni unos ni otros tienen previstos y que —para usar una frase muy actual— son «efectos colaterales» de la Humanidad en marcha. Mientras los enfrentados actúan directamente, el pensamiento —que no es únicamente económico— sigue creando en los laboratorios y en otros ambientes. La ciencia, sobre todo, nos empuja presurosa hacia horizontes biogenéticos y físicos, quizás incluso astronáuticos y transgénicos. Sin caer en conjeturas un hecho resulta indudable: que la Vida supera a unos y a otros. Por eso cabe terminar afirmando, sin vacilar, que otro mundo es seguro. Podrá no ser «neoyorquino» ni «alégrense» del todo, pero será otro.

    Como cantó Neruda: «No es hacia abajo ni hacia atrás la Vida.»

    Otro mundo es posible

    OTRO MUNDO ES POSIBLE


    14. Pero aunque los recursos dominantes del poder ahoguen las ideas discrepantes, existe un pensamiento alternativo con defensores incluso en las instituciones de más alto nivel. Se multiplican los libros, los informes y las reuniones científicas que argumentan poderosamente que otro mundo es posible, como proclamaron los antiglobalizadores en Porto Alegre (Brasil), y después en el Foro de Barcelona (junio de 2001) para dar respuesta a la Conferencia del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, instituciones que prefirieron renunciar a la celebración prevista. Entre otras conclusiones, en ese Foro se reivindicó el control democrático en las grandes decisiones económicas mundiales (pues ¿quién ha dado el poder que se han tomado unos jefes de gobierno en el G7?), se alertó sobre el destrozo del medio ambiente en aras de mayores beneficios empresariales, se criticó la situación del comercio internacional y se trataron tantos temas imposibles de abarcar aquí, pero de los que, a modo de resumen, subrayamos una conclusión significativa: mientras que la minoría globalizadora casi limita su interés a los mecanismos y resortes económicos que afectan a sus beneficios y operaciones especulativas, la gran mayoría oponente se inquieta por lo que importa a la vida humana en todas sus dimensiones, desde el escenario natural a la educación y perfeccionamiento de las personas, desde el hambre a la actividad creadora, desde la justicia a la solidaridad, desde la ciencia al placer. Una vida en plenitud, no reducida a menores horizontes económicos, lo que exige otro mundo más vasto que el financiero. Otro mundo posible: un mundo para todos porque es de todos, no sólo para los instalados en la ascendente barquilla del globo.

    15. Esa reclamación vital de otro mundo posible desenmascara la perversión radical de la ideología globalizadora, empeñada en hacernos creer que para llevarnos a todos a la prosperidad bastará con manipular los mercados y las finanzas mundiales mediante operaciones económicas y especulativas, como si todo lo demás de la vida viniese dado por añadidura. Es una creencia auténticamente fundamentalista, como la religiosa que pone todo lo de este mundo al servicio de la predicada vida eterna o como la fe nazi en la superioridad de una raza salvadora del mundo. Y, como toda fe, esa creencia cegadora impide a sus fieles ver lo que tienen ante sus ojos. Por ejemplo, al mendigo que pide limosna a la puerta de un mercado en el que ni se molesta en entrar porque carece de dinero y no obtendrá nada. Una persona, prueba viviente de que el mercado no es la libertad. 

    16. La desregulación de los mercados y la amplia libertad y rapidez instantánea de las operaciones, apoyada en la doctrina del liberalismo económico y aprovechada por los poderes globalizadores, no va a traer consigo, automáticamente, la solución de todos los demás problemas de la existencia humana. Con todo, esto perdería importancia si, como sostienen esos poderes, su globalización fuese una imperiosa e inevitable consecuencia de los adelantos técnicos. No puede negarse que es así, pero ésa no es toda la verdad del proceso histórico, ni siquiera la mitad de la mitad. La entera verdad es que las innovaciones científicas impulsan y transforman, a veces revolucionariamente, no sólo las estructuras y procesos económicos sino todos los demás aspectos de la vida colectiva. La técnica hace cada día más imperiosa la necesidad de globalizar la sanidad (por ejemplo contra epidemias mundiales que amenazan a todos), la justicia (castigando tiranías y genocidios con ese Tribunal que no acaba de nacer por oponerse a él Estados Unidos), la educación (pues el analfabetismo es una inmensa pérdida de recursos humanos), la política (poniendo al día instituciones anticuadas incapaces de aprovechar las nuevas técnicas con sentido social), por no ofrecer sino unos cuantos ejemplos. Un caso muy elocuente es el empeño estadounidense en seguir contaminando la atmósfera contra los acuerdos de Kioto para no recortar beneficios de sus empresas: decisión dañina para el bienestar futuro de la humanidad. La técnica ha dejado anticuados los clásicos Estados-nación, ninguno de los cuales puede ya afrontar por sí solo problemas como ése, por lo que la globalización global (la redundancia se impone) resulta indispensable, mientras que la globalización meramente económica no hace más que agravar los desequilibrios. 

    17. La limitación arbitraria y egoísta de la globalización liberal, meramente económica y financiera, la sufrimos ya en Europa al adoptar una moneda única, una globalización monetaria. Pero ¿acaso implantamos al mismo tiempo una justicia única, una sanidad global, unos transportes unificados, una educación homogénea, una movilidad laboral, un derecho común? Ni siquiera se actúa así en lo esencial de esos aspectos, aceptando variantes secundarias. ¿Acaso hay realmente una política común unificada? Hasta ahora los acuerdos unificadores no han llegado muy lejos en esos campos, aunque han precisado con detalle el mapa de lo económico. Se comprende por tanto que las protestas antiglobalizadoras no son sólo meras reacciones de la pobreza exasperada contra los abusos, sino una actitud vital completa: un movimiento político contra la usurpante supremacía de lo económico y una reivindicación del control mediante los votos de la democracia efectiva, de la que abdicaron los gobiernos desregularizadores.

    18. En consecuencia, mientras para los grupos globalizadores el objetivo supremo y absoluto es lograr las máximas ganancias (lo demás serán resultados colaterales), los objetores de esa recortada concepción de la existencia quieren dar sentido humano a todos los aspectos de la vida, orientándolos hacia el perfeccionamiento integral de la persona. Ello implica invertir la usurpada supremacía de los beneficios monetarios en los mercados desregularizados, someterla a s la autoridad política representativa de la voluntad popular y, como tal, inspirada en intereses vitales y en alcanzar objetivos tan imprescindibles para la cooperación y la convivencia pacífica como es la cohesión social. La situación a la que se tiende en este segundo caso, tan diferente de la promovida con la globalización, es ese otro mundo posible: un espacio que abarque todo y para todos, más natural y más racional que el de la reducción economicista. Un mundo racionalmente alcanzable salvo a los ojos de los explotadores aferrados a sus privilegios, e imposible de ver para los cegados por el fundamentalismo del pensamiento único neoliberal.

    Globalización


    UNA RED MUNDIAL


    1. GLOBALIZACIÓN es el nombre dado ala más moderna , avanzada y amplia forma del mercado mundial . El sistema en el que —ya quedó dicho— se ha liberalizado al máximo la circulación de flujos financieros y monetarios; con ciertas limitaciones y controles también los movimientos de mercancías y, más restringidamente aún, los desplazamientos de trabajadores. Esa libertad financiera es decisiva para el sistema, pues fomenta sus operaciones especulativas por cuantías muy superiores al valor total de las mercancías intercambiadas mundialmente. El objetivo de los operadores no es tanto incrementar la producción de bienes para elevar el nivel de vida colectivo, como multiplicar sus beneficios aprovechando diferencias en los tipos de cambio. En ocasiones, se llega incluso a provocar o explotar desestabilizaciones y hasta crisis monetarias con auténticos ataques especulativos, que los gobiernos afectados no pueden atajar por la superioridad de recursos de los atacantes y porque los poderes políticos, como ya se ha dicho, han venido abdicando cada vez más de su capacidad de legislar contra tales operaciones.


    2. Ese gran mercado globalizado funciona como una red de intensas relaciones económicas que, articulada por los nuevos medios informáticos, agrupa una buena parte de la actividad mundial e influye, más o menos indirectamente, sobre las entidades no incluidas en la red. Como en todos los mercados, en ese espacio operativo unificado por la instantaneidad de las comunicaciones, ocurre lo ya comprobado para cualquier otro tipo de intercambio: la liberalización sólo significa libertad real para los más fuertes con mayor potencia económica. Y como en ese espacio los gobiernos han renunciado al control sobre transferencias financieras, quienes deciden son las grandes instituciones privadas, bancarias o fondos de pensiones o inversión, además de especuladores con nombres y apellidos, dueños de sumas multimillonarias, que utilizan contra cualquier Bolsa o moneda donde encuentren beneficios.


    3. ¿Cómo se ha llegado a esa situación? Primero, por la tecnología de la información, que permite comunicaciones instantáneas de las cotizaciones y noticias o factores con repercusiones sobre la situación económica o sus perspectivas, lo que provoca reacciones inmediatas de los grandes operadores, seguidos por los demás. Estas facilidades no significan que se verifique la transparencia total supuesta en el mercado perfecto pues, por el contrario, la complejidad y abundancia de medios en la red facilita tanto la desinformación publicitaria y estratégica como la información. Y en segundo lugar, como se ha dicho, esa decisiva tecnología comunicante puede ser utilizada a fondo por los grandes grupos financieros desde el momento en que los gobiernos más avanzados han renunciado al control de operaciones que, sin embargo, afectan profundamente a su gestión pública y a sus ciudadanos.


    4. Esa libertad de acción financiera y monetaria ha ido consolidándose en los últimos decenios en virtud de leyes de liberalización presentadas más eufemísticamente como «desregularizadoras» y aprobadas por la creencia en la ideología del liberalismo económico, dominante en las más encumbradas instituciones académicas y seguida también por los grandes organismos internacionales. Aunque la utilidad esencial de esa teoría consiste en legitimar el poder del dinero, nos es presentada como si tuviera las mismas virtudes democráticas del liberalismo político. Pero la realidad es que mientras en este último cada persona encarna un voto, en el liberalismo económico el «voto» corresponde a cada unidad monetaria y no a cada ciudadano. Por tanto, al dejar los gobiernos las manos libres al poder económico privado, los votantes han perdido el control democrático ejercido, en principio, mediante la elección de sus representantes y gobernantes. En otras palabras: la globalización económica es totalmente antidemocrática .


    5. Dicho de otro modo: el liberalismo político implica un planteamiento global de la vida colectiva y se manifiesta en todos sus aspectos (éticos, educativos, jurídicos, etc.), pero al aplicar el principio liberal solamente a lo económico se cae en un reduccionismo que entroniza los mecanismos e intereses capitalistas como constitución fundamental de la sociedad, pasando lo demás a depender de ese fundamento. Contra esa dependencia, instaurada en favor del poder burgués, se alzaron las luchas sociales del siglo XIX, que arrancaron algunas concesiones en forma de legislación social y, ya en el siglo XX, la potencia política y militar de la Unión Soviética refrenó los abusos del poder económico. Así, a los dos fenómenos propiciadores de la globalización en nuestro tiempo (la informática y la desregulación) se ha sumado un nuevo factor: el desplome de la potencia comunista que ha dejado libre el paso a la expansión mundial del poder financiero y especulador.


    6. Con lo expuesto, se puede ya definir de manera precisa la globalización como «constelación de centros con fuerte poder económico y fines lucrativos, unidos por intereses paralelos, cuyas decisiones dominan los mercados mundiales, especialmente los financieros, usando para ello la más avanzada tecnología y aprovechando la ausencia o debilidad de medidas reguladoras y de controles públicos». El resultado es la creciente concentración planetaria de las riquezas y del poder económico.




    MUY ANTIGUA Y MUY MODERNA


    7. Para dotarla de prestigio, se nos quiere presentar la globalización como una estructura social muy moderna y sin precedentes, alcanzada como uno más de los frutos del progreso. Lo cierto es que el poder ha buscado en todo tiempo la explotación económica de sus súbditos, a veces simplemente por la fuerza, pero otras mediante formas semejantes a la actual, usando los medios técnicos de cada momento. Ya en el Imperio romano los traficantes y comerciantes tenían montada su red desde los alrededores de la corte imperial hasta las provincias, con rutas de transporte y en connivencia con los poderes vigentes. En el Imperio británico decimonónico, su centro financiero mundial en Londres, sus líneas marítimas y sus explotaciones coloniales fueron el marco de globalizaciones privadas propias de su tiempo. Cada imperio ha «globalizado» como ha podido. Cuando ahora, desde la reunión internacional en Lisboa en el año 2000, se nos repite que vivimos en una Nueva Economía (cuya novedad fundamental consiste únicamente en el creciente empleo de Internet), se está diciendo algo tan capcioso como afirmar que la Santa Inquisición cristiana hubiera sido nueva, distinta y conveniente para todos si, para quemar a los herejes, hubiese usado la silla eléctrica en vez de la hoguera de leña.
            Justo es reconocer, no obstante, que el vocablo globalización es ciertamente moderno y muy atractivo al sugerir algo global —es decir, común a todos— y suscitar además la imagen de un globo en cuya barquilla común se eleva la humanidad, solidariamente unida, hacia el empíreo del futuro.


    8. Desgraciadamente, la solidaridad no es la actitud predominante por parte de los globalizadores. Basta abrir un diario o encender un televisor (aun cuando ambos medios procedan de los centros económicos dominantes) para percibir que en la barquilla del globo no se eleva más que una minoría de globalizadores, mientras quedan en tierra los millones de globalizados que dependen de ellos. Por supuesto, los de la barquilla alegarán que su relación con los que no suben es más bien de interdependencia, pero también son interdependientes el jinete y su caballo, con consecuencias muy distintas para cada uno. Al igual que los fumadores pasivos no disfrutan del tabaco, pero respiran el humo cancerígeno, así las masas globalizadas sufren las consecuencias negativas mientras los pocos globalizadores disfrutan de sus privilegios.
      
    9. La abismal desigualdad entre la minoría globalizadora y la multitud dependiente aparece en cualquiera de las estadísticas ofrecidas por los más serios organismos internacionales que, además, muestran una agravación progresiva de la desigualdad. Por aducir un solo ejemplo recordemos que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en 1997 el veinte por ciento más rico de la población mundial tenía unos ingresos 74 veces más altos que el veinte por ciento más pobre, sin que se registren medidas redistributivas eficaces por parte de los más favorecidos. Es más, nunca se ha llegado a hacer efectiva del todo la aportación de un 0,7 por ciento del producto bruto de los países adelantados, aprobada hace tiempo por la Naciones Unidas con ese fin compensatorio.


    10. Se comprende que la gran mayoría desfavorecida de la humanidad venga manifestando crecientes protestas y reivindicaciones, por su mayor conocimiento de la opulencia en las áreas ricas del planeta. También es natural que esas actuaciones de grupos marginados se vean facilitadas y coordinadas gracias a ese mismo sistema Internet, tan útil a los globalizadores. La toma de conciencia crece entre los desfavorecidos y por eso algunas importantes reuniones internacionales, como la de la Organización Mundial del Comercio o el Grupo de los Siete se han desarrollado en un ambiente de protestas públicas movidas por muy diversas organizaciones políticas y sociales, siendo inevitable que, entre tales masas heterogéneas y justamente descontentas, haya habido gestos aislados de violencia a los que los globalizadores han opuesto otra violencia mayor todavía, criminalizando al conjunto de la protesta.


    11. Frente a esas reivindicaciones, por tanto, los grupos dominantes de la actual globalización no sólo mantienen y extienden su red captora de beneficio, encastillándose en su posición de fuerza, sino que, además, quieren erigirse en orientadores y dirigentes de toda la economía mundial hacia un futuro mejor. Pretenden legitimar esa pretensión descalificando a sus oponentes como una minoría heterogénea y abigarrada, sin ideas sólidas, presentándolos como gentes que se perjudican a sí mismos al enfrentarse a lo que el liberalismo considera la única solución contra la pobreza. Lucha además inútil —concluyen los dominantes— porque la globalización es imparable: la impone el irrenunciable avance de la técnica.


    12. Frente a esa posición del poder, justo es reconocer que los oponentes a la globalización son un conjunto heterogéneo que abarca desde las más radicales posiciones antisistema hasta las más pacíficamente solidarias contra la injusticia y la pobreza, y defensoras de los derechos humanos, pasando por la ecología, reivindicaciones culturales o religiosas y otras muchas actitudes confluyentes. Tal variedad de motivaciones no puede sorprendernos dada la multitud de aspectos en que el acaparamiento de riquezas y el abuso del poder incide sobre las vidas de los excluidos y marginados de la distribución justa.


    13. Pero si bien es cierta esa heterogeneidad aliada, en cambio son falsos los dos grandes argumentos del poder para desacreditar a sus adversarios. El primero es el de cargarles a todos con la culpa de violencias registradas que —aparte de que serían reacción explicable a la opresión cotidiana de los abusos— sólo son imputables a mínimos grupos, y aun a veces se ha demostrado ser provocadas para justificar represiones policíacas. El segundo es la negación de «ideas sólidas» (frente al pensamiento liberal o «único» del poder económico) desmentida por la existencia de un cuerpo de pensamiento social, sostenido por instituciones y publicaciones seriamente críticas con ese liberalismo. Diversos autores y textos han desenmascarado el anacronismo que invalida hoy la teoría liberal por su injusticia distributiva, su ceguera ecológica, su reduccionismo inhumano, sus desviaciones al orientar la inversión y otros aspectos negativos inherentes al intercambio descontrolado. Si toda esa teoría social disidente de la oficial y sus publicaciones son poco conocidas es porque el poder económico dominante y los autores a su servicio condicionan con aplastante superioridad los medios de comunicación social hasta el punto de ahogar las voces oponentes con sus técnicas manipuladoras de la información y desinformación.

    Estructura reciente del mercado

    31. La economía del sistema internacional moderno se mueve hoy, por tanto, en un clima dado por esos dos condicionantes: posibilidad prácticamente instantánea de comunicaciones y transferencias económicas, por una parte y, por otra, amplia liberalización de las operaciones privadas y ausencia de control sobre ellas, lo que transfiere un gran conjunto de decisiones económicas importantes desde el ámbito gubernamental con control democrático hacia el campo del poder privado liberado del control ciudadano. Ésa es, en síntesis, la estructura a la que ha llegado el mercado en su evolución reciente, a la que se ha dado el nombre de GLOBALIZACIÓN.

    Nueva Economía

    30. En nuestros días, el sistema económico mundial, resultado, por supuesto, del pasado inmediato, aparece condicionado fuertemente por dos grandes factores recientes: el tecnológico y el institucional. El primero es consecuencia del progreso de la informática, especialmente de la innovación representada por Internet, cuyos efectos no se han desplegado aún por completo a los ojos del gran público, pero cuyo vasto alcance ha convertido ya ese instrumento en característica fundamental de nuestro tiempo y hasta en pieza clave de la denominada Nueva Economía. El segundo es el predominio de una tendencia de acentuado liberalismo económico, adoptado por los países más adelantados y los grandes organismos internacionales, con el resultado de poner en vigor numerosas y amplias medidas liberadoras de las transacciones en los mercados y, sobre todo, de los movimientos financieros internacionales lo que, de hecho, se traduce en una cesión de poder por parte de los gobiernos y a favor de las grandes empresas y grupos inversores mundiales.

    sábado, 10 de octubre de 2009

    Edad Moderna

     29. A partir de la Edad Moderna los descubrimientos geográficos y los avances científicos empezaron a transformar profundamente la economía y la vida en Europa, desde donde empezaron a irradiarse los cambios a otras regiones del mundo. En las ciudades, la burguesía mercantil, con su dinero, emergió como un nuevo poder que acabaría desplazando a los señores feudales, dueños de las tierras. Ya en el siglo XVIII las ideas de Adam Smith, con su mencionada mano invisible, se acogieron como la doctrina legitimadora del nuevo poder que, reforzado con los éxitos de la Revolución industrial, siguió expandiendo sus mercados. Para atenderlos y multiplicar su eficacia surgieron instituciones y actividades específicamente financieras, dando nuevos matices al poder del dinero en el capitalismo, al mismo tiempo que las colonias europeas en todo el mundo testimoniaban su poderío político. A lo largo del siglo XX, con sus dos grandes guerras y con la importancia durante decenios de una ideología rival, la hegemonía europea sobre el mundo ha dejado paso a otra estructura política, con una descolonización creadora de numerosos países formalmente independientes y una supremacía política y, sobre todo, militar de Estados Unidos.

    Evolución del Mercado

    28. Como se ha dicho ya, el mercado es una institución indispensable para el funcionamiento de una sociedad con división del trabajo, cuya progresiva evolución, a impulso del desarrollo técnico, ha ido acompañado de un proceso paralelo que vale la pena resumir brevemente y que se inició en las sociedades primitivas, donde se realizaban los intercambios mediante el simple tueque de unos objetos por otros. Pronto se advirtió que los cambios se facilitaban mucho disponiendo de un bien aceptado por todo el mundo, y así apareció el dinero , encarnado en objetos muy diversos hasta concretarse durante mucho tiempo en las monedas metálicas, por sus notorias ventajas, y más tarde en los billetes y otros títulos.