jueves, 16 de abril de 2015

El factor clave de la educación - César Molinas

La regeneración del país se podrá conseguir si se apuesta por un nuevo tipo de educación y por un sistema que deje de ser "disfuncional". Hasta la fecha, ningún partido ha tomado la educación como bandera.

En España la educación no parece preocuparle a casi nadie. Desde 1978 ha estado ausente del debate político y social, salvo en lo referente a la conveniencia o no de utilizar el horario escolar en la escuela pública para el adoctrinamiento religioso. Las encuestas dicen que las principales preocupaciones de los españoles en la actual etapa democrática han sido el paro, el terrorismo, la corrupción, las tensiones territoriales... La preocupación por la calidad de la educación no se manifiesta por ninguna parte. Los políticos son conscientes de que la educación no da votos y, consecuentemente, orientan el gasto público hacia proyectos fastuosos y socialmente inútiles, como las grandes infraestructuras culturales y lúdicas hoy convertidas en ciudades fantasma y, sobre todo, como el AVE, probablemente el mayor despilfarro de la historia de España. Todo ello con la esperanza de que los votantes, admirados por tanto esplendor, exclamen arrobados ¡pero qué grandes somos! y se olviden de cuestiones sustantivas como las aberrantes tasas de desempleo, de temporalidad laboral y de fracaso escolar, el aumento de la pobreza y de la desigualdad y la disfuncionalidad de nuestro sistema educativo. Es más, en este año electoral de 2015 no conozco ningún partido político que haya hecho de la mejora de la educación la prioridad estratégica de su programa. ¿En qué estarán pensando? ¿En más kilómetros de AVE?

Llama la atención que en el resurgimiento actual del regeneracionismo español apenas aparezca el tema de la escuela, un clásico desde que Joaquín Costa acuñó el lema "escuela y despensa" en 1899. Soy de los pocos regeneracionistas actuales que insiste, con ocasión y sin ella, en que el futuro de España se dirime en el terreno de la educación y, por ende, en la necesidad imperiosa de mejorar nuestro sistema educativo. Esto es así por tres razones, una de tipo cultural y dos de tipo económico. A enunciarlas dedico el resto de este artículo.

Empecemos por la cultura. Como señala A. G., un buen amigo mío, desde principios del siglo VIII hasta 1978, más de 1.200 años, la cultura española estuvo fundamentada en la negación del otro y en el intento de eliminarlo físicamente. Primero tuvimos casi ocho siglos de Reconquista, en los que el otro era el moro y a por él fuimos. A los que quedaron vivos los acabamos expulsando a principios del siglo XVII. A la Reconquista, sin solución de continuidad, siguieron casi cuatro siglos de Inquisición. Esta vez el otro eran los potenciales herejes, los judíos y cualquiera que quisiera introducir en España las nuevas ideas que venían de Europa. A por ellos fuimos. A continuación, también sin solución de continuidad, llegó un largo siglo de guerras civiles, hasta cuatro sin contar la guerra de la Independencia y escaramuzas menores.

Esta vez el otro era el vecino de al lado y a por él fuimos. Estos doce siglos, en los que la cabeza se utilizó sobre todo para embestir, crearon una cultura en la que el debate civilizado, que se basa en intentar comprender la posición del contrario, es muy difícil. De ahí la maravilla de la Transición española y de ahí su excepcionalidad. El debate civilizado en España sigue siendo hoy en día infrecuente: al contrario se le sigue negando en vez de intentar comprenderle. Afortunadamente, parece que ya no intentamos eliminarlo físicamente y esto es mucho progreso. Pero no es suficiente. Como cuando Costa, el sistema educativo debe tener un papel civilizatorio vital para crear una cultura de amistad civil aristotélica y de debate, acuerdos y compromisos. Y los regeneracionistas debemos insistir en ello, porque no está nada claro que el sistema actual esté en condiciones de hacerlo.

Aberrante tasa

Desde un punto de vista económico el sistema educativo español es disfuncional. Esta disfuncionalidad es una de las causas profundas de la aberrante tasa de paro española y de la falta de oportunidades que aflige a buena parte de nuestros jóvenes. No tiene ningún sentido que España tenga casi el doble de estudiantes en la Universidad que en Formación Profesional (1,4 millones y 0,8 millones respectivamente). No tiene ningún sentido que la Universidad y, sobre todo, la Formación Profesional elaboren sus currículos y planes de estudios sin tener en cuenta las necesidades y la demanda potencial de sus graduados por las empresas.

No tiene ningún sentido que la distribución de niveles educativos (bajo/medio/alto) de los jóvenes españoles entre 25 y 35 años sea (35%/25%/40%) cuando en Alemania es (15%/60%/25%). No tiene ningún sentido que de la población entre 25 y 64 años cuyo nivel educativo es, como máximo, la secundaria, tan sólo el 20% tenga cursos de formación profesional (en Alemania es el 75%). El sistema educativo español es una máquina de generar parados: la tasa de paro juvenil supera el 50% y ello se debe, en buena parte, a que no tienen capacitaciones profesionales específicas lo que, dicho en román paladino, equivale a decir que no se les ha enseñado a hacer nada. Y, se me olvidaba, el 35% de los graduados universitarios españoles trabaja en categorías inferiores a su titulación. Esta situación disfuncional no es objeto de debate en España. Nadie quiere decir que tenemos demasiadas universidades, demasiados universitarios y poca formación en competencias profesionales. Por eso tenemos que decirlo los regeneracionistas que, acostumbrados a clamar el desierto, tenemos ya piel de rinoceronte.

Mirando al futuro, la exigencia de reforma de nuestro sistema educativo es todavía más apremiante. Todos los trabajos rutinarios, manuales o intelectuales, se robotizarán y serán desempeñados por máquinas. Adiós cajeras de supermercados, analistas de crédito, asesores fiscales, taxistas, recaderos, mozos de almacén y muchos otros. Tan sólo quedarán -y se crearán- ocupaciones y empleos que tengan alguna dosis de creatividad. Muchos estudiantes actuales, sobre todo los más jóvenes, jamás tendrán un empleo tal y como lo concebimos ahora. Tendrán que inventar o crear sus propias ocupaciones y la escuela debe prepararles para ello. Hay que poner mucho más énfasis en las capacidades no cognitivas -empatía, autoestima, motivación, curiosidad, iniciativa...- que deben adquirirse, sobre todo en etapa preescolar y primaria.

Hay que potenciar la creatividad a lo largo de todo el ciclo educativo. Como dice Ken Robinson, ¡la creatividad se aprende! Hay que abandonar la enseñanza estructurada por temarios para pasar a estructurarla por problemas y proyectos. Hay que tomar las lecciones en casa, por internet, e ir a la escuela a hacer los deberes... Todo esto no es ciencia ficción: hay en España iniciativas en cada una de estas innovaciones: las guarderías municipales de Lleida, los jesuitas de Barcelona, el colegio Monsterrat de Vallvidrera y otras instituciones están avanzando en este tipo de iniciativas. Merecen que sus experiencias sean difundidas y apoyadas. Para empezar, por los regeneracionistas, qué menos.

César Molinas, economista y matemático. Está escribiendo un libro sobre el futuro de la ocupación y el empleo en España. 
El factor clave de la educación
Actualizado: 15/04/2015 22:56 horas

jueves, 9 de abril de 2015

Big Data - Analítica predictiva en educación

La analitica predictiva es un medio empleado por las ciencias sociales y humanas para preveer el comportamiento de individuos, grupos y sociedades en base a los soportes de procesamiento y transferencia de informaciones, algo que en las sociedades más avanzadas en el desarrollo y empleo las tecnologías y sistemas de comunicación e información basados en la electrónica digital tiende a ocupar y regular la mayoría de aspectos de la vida humana. La información es poder y el poder aplicado al análisis de los datos depende y afecta cada dia a la toma de millones de decisiones. Empresas,  gobiernos y todo tipo de organizaciones y grupos de interes y poder la utilizan con distintos fines.


Un hecho por otra parte que presenta pocas novedades sobre lo conocido. La capacidad de procesamiento y análisis matematico de esa información numérica ahora se centra en el nivel de relación que pueda hallarse dentro del conjunto de datos transmitidos y almacenados.  Sin embargo la posibilidad de analizar las causas o el porqué de esas relaciones queda fuera del enfoque de los estudios basados en el denominado big-data. La ciencia matemática cobra protagonismo para que las humanas y sociales posean  una medición de los hechos sociales que dan cuenta de las tendencias dentro de  la realidad que es objeto de sus estudios. Economía, finanzas, derecho, márketing, psicología, antropología, filosofía, educación ...  Sabemos que es posible aplicar la analítica predictiva a la educación, pues ha formado parte de la labor cotidiana de científicos, insitutuciones y organismos dedicados a estudiar la evolución y consecuencias del desarrollo de la educación en la evolución de individuos y sociedades. ¿Con que fines

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Bien común

"Las universidades públicas reciben en promedio de su comunidad autónoma algo menos del 69% de sus ingresos corrientes (datos del Ministerio de Educación, año 2012). Este porcentaje tiene gran variabilidad: desde el 58% en Cataluña hasta más del 80% en el País Vasco, la Rioja o Canarias. Los precios y tasas que pagan los estudiantes y sus familias constituyen el 20% de los ingresos corrientes de las universidades, con una variabilidad incluso mayor: por debajo del 10% en las universidades de La Laguna, País Vasco o Cádiz, y hasta el 36% en la de Barcelona o el 37% en la Rey Juan Carlos de Madrid.

Desde el año 2009, la evolución de esas cifras puede calificarse de “histórica”. En algunas comunidades autónomas los recortes se acercan al 40% en términos reales, una vez descontada la inflación, lo que nos retrotrae a más de 20 años atrás. Según un estudio del Observatorio del Sistema Universitario (OSU), cursar algunas carreras cuesta hoy hasta 3 o 4 veces lo que costaba en 2007, justo antes de las últimas reformas universitarias.

Llama la atención que la mayor parte de países europeos sigan una política distinta o incluso opuesta a la española. Y no se trata sólo de los consabidos países nórdicos, donde los estudios universitarios son gratuitos, sino de países y regiones más próximos a nosotros, donde la matrícula es gratuita (Austria o Escocia, entre muchos otros) o requiere tan solo el pago de una tasa fija (300 euros por año en Alemania, 183 en Francia, por ejemplo). Mientras esto ocurre en Europa, los precios públicos en España llegan a alcanzar los 2.600 por curso de grado, y los 4.000 por curso de máster. Además, la inmensa mayoría de países europeos ofrecen o bien becas-salario para compensar la pérdida de ingresos de los jóvenes que optan por estudiar en vez de trabajar (modelo nórdico), o bien desgravaciones fiscales y subsidios para las familias que mantienen a los hijos que estudian en la universidad (modelo centroeuropeo), algo inexistente en España.

jueves, 18 de diciembre de 2014

martes, 25 de noviembre de 2014

Piketty - Capital

"Thomas Piketty ha escrito el libro económico de mayor impacto en unos cuantos años: El Capital en el Siglo XXI. La obra, relativamente fácil de leer [ayudan las recurrentes citas a Balzac y Austen], supone un ambicioso tratado de teoría económica (en una disciplina muy acostumbrada a la hiperespecialización), aborda temas de gran actualidad y parte de una excepcional labor estadística. Es de hecho, la culminación de 15 años de trabajo de Pikkety y otros autores, que han recopilado datos sobre renta y patrimonio a lo largo de 200 años y 20 países. Aquí están los datos de rentas y patrimonios, y aquí los anexos técnicos y los gráficos del libro.

Cada uno de estos elementos es difícil de ver en la academia. Que vengan juntos, y acompañados de unas recomendaciones de política económica muy diferentes de la ortodoxia predominante es un pequeño terremoto. Que a todo ello se unan unas ventas que deben rondar el millón de ejemplares (con 30 traducciones, de momento) es un tsunami en toda regla. El tsunami ya ha llegado a España con la traducción en castellano, editada por la mexicana Fondo de Cultura Económica. La edición en catalán lleva ya varias semanas entre los libros de no ficción más vendidos.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ciencia - IPTS - Sevilla

El papel de la ciencia y el IPTS en las políticas europeas: XX aniversario del Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS)

© EU

Del lunes 20 de octubre al lunes 10 de noviembre, el Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS) del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea celebrará en la sala La Fundición un ciclo de cuatro conferencias y coloquios para explicar el papel que ejerce desde Sevilla como proveedor de soluciones y dictámenes científico-técnicos en el desarrollo de las políticas europeas. Las conferencias, de carácter gratuito y abiertas a todo el público, tendrán un doble foco. Por un lado, servirán para explicar el trabajo que realiza el instituto IPTS en áreas como el cambio climático, la producción y el consumo sostenible, sociedad de la información y políticas regionales de I+D y crecimiento económico. Por otro, los ponentes harán hincapié en el papel que la ciencia y el conocimiento científico y técnico ocupa en la toma de decisiones en los órganos de poder y en la configuración de las políticas públicas. 

Para ello contarán con la presencia de los responsables del Instituto en las áreas mencionadas, así como con destacadas figuras locales y nacionales, como Miguel Delibes de Castro y Rafael Rodríguez Clemente, provenientes del CSIC; Carmen Canales, responsable del Área de Medioambiente del Ministerio de Agricultura y Medioambiente; Ana Díaz, Directora de Estrategia Tecnológica de Abengoa; Teresa Sáez, directora general del Parque Científico Tecnológico Cartuja; o Joseba Barroeta, Director del Hospital San Juan de Dios, y antiguo gerente del Complejo Hospitalario Virgen del Rocío. 

Algunos de los proyectos que lleva a cabo el Instituto, como la medición del impacto económico del cambio climático, o el establecimiento de las mejores técnicas disponibles y los límites máximos en las emisiones que deben cumplir las instalaciones industriales europeas, se explicarán en el contexto legislativo y político desde el que surgen. También habrá cabida para explicar el enfoque y los retos actuales de la Agenda Digital europea en las áreas de la salud, empleo y educación, así como para abordar la metodología actual que se sigue en Europa para definir estrategias de I+D regionales, fruto del aprendizaje en este campo en las últimas décadas y del análisis de los casos más exitosos. 

 El 10 de noviembre, la sesión final del ciclo, presidida por el director del IPTS, John Bensted-Smith, repasará el contexto europeo de las políticas de industria e innovación, medioambiente y actividad agrícola, destacando el papel de la investigación en la configuración de las políticas europeas. Asimismo, en esta última conferencia descubriremos de la mano de actuales y antiguos investigadores de IPTS algunos ejemplos de su trabajo en diversas instituciones locales y europeas. 

Lugar: Sala La Fundición (Casa de la Moneda), calle Habana 18, Sevilla. Hora de inicio: 20h

sábado, 21 de junio de 2014

El precio de la matrícula universitaria en España entre las más caras de Europa

La universidad española está entre los nueve países con los precios más altos de la UE y tiene 12 naciones por delante en cobertura de becas


Fuente: Informe de la Comisión Europea National Student Fee and Support Systems 2013-2014.

Los universitarios griegos no pagan un euro por ir a clase. En Francia hay desgravaciones fiscales para las familias. Alemania, a diferencia de la mayoría, se ha replanteado los precios de los campus a la baja en tiempos de crisis. En España, donde los precios de las tasas llevan tres cursos disparados, se acaba de abrir un nuevo debate. La secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Monsterrat Gomendio, apuntó hace una semana a la opción de “evolucionar” a un sistema de préstamos, como el que tiene el Reino Unido.

No es lo mismo estudiar en un punto u otro de la Unión Europea. Ni por contenidos, ni por precio. España está en el grupo de los países con los precios más altos de la Europa de los 28 para estudiar un grado. Según datos recientes de la Comisión Europea (que miden la horquilla de precios entre las matrículas más altas y las más bajas), España sería la novena con los precios más altos en la horquilla superior (2011 euros) y la octava en la parte baja de esa horquilla, con 713 euros. Está por detrás de Reino Unido, Estonia o Irlanda, entre otras. Hay 12 países, además, con una cobertura más amplia de alumnos becados, por detrás de Francia, Irlanda o Reino Unido.

En el otro extremo, están los países nórdicos (Finlandia, Dinamarca y Suecia) con Grecia o Austria. En todos ellos, las universidades públicas están libres de tasas. Otros mantienen precios casi simbólicos, como Francia, la República Checa, Alemania o Polonia. Son datos del reciente informe de la Comisión Europea National Student Fee and Support Systems 2013-2014 (tasas estudiantiles nacionales y sistemas de ayudas). El estudio –que no incluye datos de Holanda y Luxemburgo porque no se facilitaron, pero sí de países que no están en la UE28- destaca que las becas basadas en criterios económicos son las más usadas en la educación superior en Europa, frente a algunas excepciones que emplean criterios de mérito como los que España endureció en 2012 (Bélgica, Grecia e Italia). Solo Islandia y Montenegro tienen sistemas exclusivos de préstamos y hay países en los que, además de las ayudas directas a los estudiantes, se aplican exenciones fiscales a las familias.

Los préstamos para estudiantes universitarios son habituales en la UE. En 17 de los 28 países ofrecen o avalan préstamos, pero solo llegan a una parte muy baja de los estudiantes, desde el 0,1% en Francia al 11% en Letonia. Francia los puso en marcha en 2008 para menores de 28 años, con un importe máximo de 15.000 euros. En Letonia disponen de dos tipos de préstamos, uno para pagar el coste de la matrícula y otro para los gastos del día a día. En este caso el dinero debe ser devuelto un año después de haber finalizado los estudios.

En Dinamarca también la mitad de estudiantes se acogen a créditos de unos 400 euros mensuales, que deben ser devueltos en un plazo de 15 años, aunque paralelamente tienen un sistema de becas del doble de importe para poder independizarse. “Aquí los jóvenes se independizan muy pronto y esto les ayuda para empezar una vida fuera de casa de los padres a edades tan tempranas”, tercia Vera Sacristán, presidenta del Observatorio del Sistema Universitario, un organismo que ha presentado este viernes el informe El coste de estudiar en Europa", basado en el trabajo de la Comisión Europea.

Sacristán, coordinadora del estudio, señala que en función del poder adquisitivo de la población, las universidades públicas españolas son las sextas instituciones con los precios de grado más elevados de Europa, encabezadas por las de Cataluña, cuyos precios mínimos sólo supera Irlanda, Irlanda del Norte y Gales.

En cuanto al coste de los másteres, Sacristán ha destacado que los precios mínimos en máster en Cataluña son casi el doble de caros que los precios máximos existentes en 21 de los 38 países analizados. A este respecto, el informe destaca que en la mayoría de países y regiones europeas estos estudios tienen el mismo precio aproximado que los grados. En España, en cambio, el precio de máster sí es superior al de los grados.

IVANNA VALLESPÍN / PILAR ÁLVAREZ Barcelona / Madrid 20 JUN 2014 - 19:26 CET44